La pandemia tocó nuestras puertas y dio un giro de trescientos sesenta grados a nuestras vidas. Esto no sólo se notó en nuestra vida doméstica, sino también en nuestro trabajo. La tasa de desempleo de la Argentina pasó del 10,6% en el segundo trimestre del 2019 al 13,1% en el mismo período del 2020. La cantidad de personas que son pobres a pesar de tener trabajo creció del 15,5% en el 2017 al 27,4% en el 2020. Entre estos grandes cambios, aumentó el trabajo online en nuestro país. En el primer trimestre del año pasado trabajaban home office 212.380 personas, y en el segundo trimestre lo hacían 1.433.410, siendo la mayoría profesionales con estudios universitarios terminados. En 2021 se duplicó la cantidad de oficinas vacías con respecto al 2019. ¿Qué ocurrirá en  el futuro? ¿Cómo será el empleo desde ahora?

Para Sergio Kaufman, Presidente de Accenture Argentina, Sudamérica Hispana y del Consejo de Administración de CIPPEC, no es casualidad que la mayoría de los empleados home office sean profesionales con título universitario. El experto asegura que este público ya está acostumbrado a los cambios y que por eso se adaptó a la modalidad online con facilidad. Asegura que los empleos de éxito del futuro requerirán de esta habilidad. Lo importante será generar cambios y valor en productos inmateriales así como romper con el status quo. Para eso, es necesario que la educación comience a enseñar formas de transformar y cambiar las cosas. Otro en opinar es  Roberto Nobile, CEO de Telecom, quien asegura que el empleo del mañana requerirá de agilidad y de células de trabajo multidisciplinarias sin barreras geográficas. El formato híbrido, presencial y online, será la nueva modalidad de empleabilidad usado por las grandes empresas. Brenda Puig, líder de la red de abogados de Empresa de Idea, confirma que el futuro será híbrido y que el teletrabajo aumentará mucho en los próximos años. Santiago Bilinkis, emprendedor y tecnólogo, también apoya esta idea. Su empresa realizó una encuesta de opinión pública que demostró que la mayoría de las personas prefieren una mezcla entre lo  presencial y lo online. Algo  que los empleadores no podrán ignorar. Los profesionales también aseguran que el área de turismo crecerá  y que los call centers serán llevados a la modalidad a distancia. Agregan que son varias  las empresas que ya están creando aplicaciones para que sus empleados tengan una oficina online y que les dan cursos para trabajar virtualmente sin bajar la productividad  y mantener su salud mental. 

Santiago Blinkis realizó una segunda encuesta donde investigó las incomodidades de los empleados en el home office y descubrió que el exceso de flexibilidad puede ser un problema por dos razones. La primera es la comodidad. Ejemplifica que aquellos que trabajan desde su cama en pantuflas vieron su productividad decrecer al no sentirse exigidos. La segunda es el manejo del tiempo . Muchos  se frustraron al aumentar cuantitativamente sus horas de trabajo. Cientos de empleados no tienen un horario fijo y reciben comunicados a altas horas de la noche, espacio de tiempo en el que deberían descansar. El manejo del tiempo será una habilidad muy buscada por las empresas. Tanto como el conocimiento de otros idiomas y de programas de computación. Sergio Kauffman agrega que uno de los obstáculos que ha notado es que la creatividad y la capacidad de sociabilización ha disminuido mucho con el teletrabajo. La posibilidad de reunirse y conversar con otros empleados da lugar a ideas nuevas y un sentido de pertenencia en la empresa. Algo que el teletrabajo no permite. 

Los expertos han hablado. El futuro será híbrido y cambiante. El coronavirus marcó un antes y un después en la historia del trabajo, y todo indica que adaptarse a los cambios y aprender a autogestionar los tiempos se volverá una cuestión fundamental. 

Por María Belén Cantorna, voluntaria PROEM.