Lograr planificar y encaminar un nuevo proyecto es una tarea difícil pero no imposible. Tal fue el caso de nuestras mujeres emprendedoras que lograron superar sus limitaciones y encauzarse hacia la consecución de un nuevo designio que les permitió potenciar sus habilidades y capacidades, al mismo tiempo que lograron obtener nuevas herramientas para desempeñarse en el ámbito comercial.

A continuación se expondrán una serie de testimonios a partir de la selección de tres emprendedoras las cuales optaron por formar parte de las capacitaciones ofrecidas desde la Fundacion.

¿Cuándo surgió la idea del emprendimiento y cómo llegaron a la fundación?

Graciela Fernández, de Mueve Mateo: “Estudie en el profesorado de artes plásticas, siempre me apasiono la idea de crear productos didácticos para niños de primera infancia, por ende fue así que decidí encaminarme hacia la idea de construir mi propio emprendimiento, sin embargo no contaba con la experiencia suficiente para llevarlo a cabo.

A partir de allí, comencé a buscar capacitaciones gratuitas ya que no podía solventarlas de ninguna manera y llegue mediante internet a PROEM, simultáneamente, la necesidad de tener un nuevo ingreso también me llamaba a querer desarrollar mi emprendimiento con PROEM.

Finalmente, logre realizar el producto estrella de mi emprendimiento basado en una caja temática acompañada de una golosina o presente que se dirige hacia niños mayores de 3 años para que el mismo interactúe y estimule la psicomotricidad”.

Miriam Peña, de Amarte Tejidos: “Siempre me gusto tejer a dos agujas, sin embargo hubo un periodo de tiempo en el cual tuve que parar por distintas circunstancias de la vida. Pero durante este último tiempo, se me ocurrió la idea de comenzar con mi emprendimiento y dedicarlo principalmente a los niños y adolescentes. Por lo tanto, comencé a tejer gorros y bufandas, pero también chalecos, escarpines y mantas.

Encontré el curso de PROEM por Facebook, me logre anotar a principios de año ya que necesitaba la capacitación profesional para fomentar mi emprendimiento a nivel comercial”

Karina Larrea, de Arte Brisa Tejidos: “Soy una apasionada por el tejido, comencé a tejer a partir de un problema de salud y descubrí que era una gran terapia. Por ende, comencé a tejer productos para niños y bebes en crochet que dejaban en locales de mi zona. Sin embargo, gracias al curso de emprendedores y sus herramientas, como los ejercicios de costos, me di cuenta que dejar mis productos en los locales de mi barrio no me generaba mucha ganancia.

Asimismo, el deseo de dejar de trabajar en relación de dependencia me impulso a querer buscar un curso que me ayudara a darle forma a mi emprendimiento”.

¿Qué y quienes las motiva para seguir emprendiendo?

Karina Larrea: “Mi marido me motivo mucho a que comience a vender mis productos, es como un coach para mí. Me tira ideas todo el tiempo para que continúe con lo que más me gusta”.

Graciela Fernández: Tengo el gran apoyo de mi marido que me ayuda constantemente a ver dónde puedo ofrecer mi producto, me alienta para que le ponga empeño a lo que me gusta hacer. Es muy importante contar con el apoyo de la familia, porque si uno no tiene su constante soporte se siente desmotivada”.

Miriam Peña: “El apoyo de la familia es del 100%, ellos sabían que tejer era mi pasión y cuando empezó a tomar forma la idea del proyecto me acompañaron a cada instante, incluso mis hijas me ayudaron con la cuestión de las redes sociales para publicitar el proyecto. Asimismo, a través del curso de PROEM fuimos conociendo nuevas herramientas de las redes que incluso mis hijas no conocían.

Como proyecto personal me gustaría vivir de esto y lograr colaborar con más personas. Cuando uno puede hacer algo que le gusta ya no se lo toma como un trabajo”.

¿Qué aspectos positivos encuentran en emprender?

Miriam Peña: “A partir de consolidar la idea de un emprendimiento, uno por fin puede realizar lo que a uno le gusta, en mi pasado trabaje de lo que pude y lo hice con orgullo porque pude criar a mis hijas y apoyar a mi esposo, pero me di cuenta de que eso no era lo que yo quería para mi vida. Con el tejido creo cosas nuevas y logro proyectar mis ideas allí. Desarrollo mi potencial en múltiples aspectos”

Graciela Fernández: “Gracias a emprender uno puede realizarse como persona y profesionalmente, uno puede ir creciendo. Considero que nunca es tarde para seguir capacitándose y lograr desarrollar su potencial”

Karina Larrea: Con el curso de PROEM logre conectarme más con mis ideas y saber más de este mundo del emprendimiento, a su vez, hago lo que me gusta, me siento motivada constantemente a hacer algo que me genera placer como lo es el tejido”.

¿Considera que las capacitaciones ofrecidas en el curso, como el servicio de coaching, te sirvieron en tu emprendimiento en el largo plazo?

Miriam Peña: “Nos súper ayudaron todas las herramientas brindadas, a parte hay que destacar la paciencia de las profesoras en explicarnos distintas cuestiones. Nuestra profe Claudia nos súper entendió.

Fue muy positiva la experiencia, también logre mejorar en funciones como la de costos. Fue un logro hermoso, con mucha satisfacción”.

Graciela Fernández: “Las herramientas brindadas nos sirvieron para ver nuestros puntos débiles que debíamos mejorar y encaminarlo hacia donde uno quería. Aprendimos también nuevos vocabularios que no conocíamos, pudimos planificar gracias a la ayuda de las profes (Claudia y Belén) que constantemente estaban pendientes de nosotras y nos incentivaban a seguir y no dejar parado el proyecto, había un gran acompañamiento y empatía del lado de las profesoras que siempre hacían un seguimiento para ver cómo íbamos encaminadas.

A su vez, pude ver través de la capacitación los pros y contras del primer nombre que había elegido para mi emprendimiento, y ahí pude empezar a corregir las falencias del proyecto. También tome las herramientas de fotografía brindadas desde el curso y gracias a este pude cambiar la forma de fotografiar mis productos, es decir la manera de comunicar en redes el producto.

Y por último, logre aprender como imponerme en el mercado de manera competitiva, y como ofrecer el producto de manera correcta”.

Karina Larrea: “Me costaba un montón organizarme y mis compañeras y profesoras me motivaban para que siga con mi proyecto, es por eso que logre aprender nuevos vocabularios y conceptos”.

¿Recomendarías el curso de emprendedores?

Karina Larrea: “Si lo súper recomiendo, incluso se lo recomendé a mis amigas. Las anime a que hagan el curso”.

Miriam Peña: “Se lo recomendé a conocidas que buscaban hacer cursos para potenciar sus emprendimientos. Las chicas a las cuales les conté sobre PROEM están felices y súper entusiasmadas”.

Graciela Fernández: “Les recomendé el curso de PROEM a mis ex compañeras del profesorado de artes plásticas, ellas estaban en la misma situación que yo, es decir no sabían cómo comercializar lo que hacían, como imponerse en el mercado. Por ende, les recomendé dichas capacitaciones para que pudieran desarrollar su proyecto y están súper contentas”.

Redacción elaborada por Camila Rivero, voluntaria del área de comunicación.