Entrevista laboral: claves para enfrentarla con éxito
¿Tenés una entrevista de trabajo? Seguí estas pautas para conseguir el mejor resultado.

Ya sea que tengas experiencia o que estés en la búsqueda de tu primer empleo, enfrentar una entrevista laboral puede generarte ansiedad e incertidumbre, fundamentalmente por el temor a “meter la pata”. Por eso, acá te acercamos algunos consejos para que tengas presente:

Asegurate de contar con información sobre la empresa y el puesto a cubrir: Es muy habitual que durante la búsqueda de empleo enviemos nuestro CV (o currículum vitae) a numerosos sitios y para distintos puestos. Lo ideal es llevar un registro de nuestras postulaciones con esta información, lo cual es más simple aun si nos postulamos a través de sitios web como ZonaJobs o Computrabajo. En cualquier caso, prestá mucha atención al momento en que se contacten con vos para convocarte y tomá nota de estos datos y otra información importante (por ejemplo, el nombre de la persona que te entrevistará). Luego, buscá el aviso. Releerlo te servirá para recordar las características del perfil requerido. Y, si conocés el nombre de la empresa, utilizá internet y las redes sociales para obtener datos de la misma: qué productos y/o servicios ofrece, su historia, ubicación (lo cual te será útil para saber cómo llegar), etc. Las personas encargadas de seleccionar personal valoran a los candidatos que cuentan con este tipo de información, ya que demuestra interés y preparación. 

Pensá en las respuestas para las posibles preguntas que te realizarán: En una primera entrevista personal el entrevistador indagará sobre: dónde y con quiénes vivís, tus expectativas laborales y personales (¿cómo imaginás tu vida en 5 años?), tus experiencias laborales anteriores (¿cuáles eran tus tareas?; ¿cuáles fueron tus principales logros y a qué obstáculos te enfrentaste?), tu formación (¿cuántas materias te faltan para recibirte?). Otras preguntas estarán referidas directamente a tu personalidad, como ser: ¿cómo te describirías a vos mismo/a?, ¿podés enumerar cinco defectos y cinco virtudes que poseas? Por ello, antes de ir a la misma, tomate unos minutos para analizar tus fortalezas y debilidades y hacé una lista de ambas.  También es importante que estés preparado para responder a cuestiones que puedan incomodarte, como ser: ¿porqué te fuiste o te desvincularon de X empresa?, ¿te gustaría tener hijos?, ¿porqué abandonaste los estudios?, etc.

Pensá en las preguntas que vas realizar: La entrevista no es una instancia en donde únicamente vos estás siendo evaluado. El propósito es que también analices si la oferta se adapta a lo que estás buscando. Por ello, te recomendamos que pienses de antemano en aquéllas cuestiones claves que te interesan saber, tales como: condiciones de contratación, horarios, salario, obra social, etc. También es aconsejable que realices otras preguntas sobre la compañía para demostrar interés. Y, como cierre, puedes consultar cómo continuará el proceso de selección.

“¿Qué me pongo?” Cuidar nuestro aspecto personal al momento de ir a una entrevista no es un tema menor, se trata de la imagen que deseamos proyectar y tenemos solo una oportunidad de causar una primera buena impresión. En el caso de las mujeres, se recomienda no abusar del maquillaje ni usar ropa provocativa. Y para los hombres, presentarse bien peinados y cuidadosamente afeitados (si tienen barba, que la misma esté prolija). En ambos casos, el objetivo es que tu imagen transmita que sos la persona indicada para ese puesto. Pero asegurate de vestir ropa cómoda y que refleje tu personalidad. El nivel de formalidad, por su parte, dependerá del puesto y del lugar.

Puntualidad: Es fundamental que estés puntual en el lugar donde fuiste citado, preferentemente con unos minutos de margen. Para lograr esto, averiguá antes cómo llegar y cuánto tiempo te tomará. Por otra parte, tampoco es aconsejable que llegues a la entrevista demasiado temprano (20 minutos antes, por ejemplo). Algunos empleadores pueden considerar que esto no respeta la hora pautada o sus propios tiempos.

El saludo: A muchos nos ha provocado dudas… ¿Debo saludar con un beso o extender la mano? Como las preferencias en esto son bastante personales, nuestro consejo es que esperes a que el entrevistador tome la iniciativa y respondas de la misma manera.

Estilo de comunicación verbal y no verbal. Durante el desarrollo de la charla con la o las personas que te entrevisten, procura mantenerte sereno y en actitud de escucha. Lo ideal es que tus palabras transmitan seguridad pero no caer en la soberbia. Evitá comenzar frases en negativo (“No…”, “Nunca…”, etc.) y criticar jefes o empleos anteriores. Y muy importante: respondé siempre con la verdad y de forma directa. Respecto a la comunicación no verbal, procurá mantener contacto visual, sonreír de vez en cuando, no cruces los brazos (puede interpretarse que estás a la defensiva) y evitá gestos que demuestren nerviosismo o impaciencia, como ser: mirar tu reloj o celular, realizar movimientos repetidos con las manos o pies, jugar con tu pelo, etc.

Por último, no te desanimes si no quedas seleccionado. Esto no necesariamente significa que hiciste algo indebido. Puede que la compañía haya considerado que el perfil de otro candidato es más adecuado o quizás que haya suspendido el proceso de búsqueda. Pero, si aun así tienes la sensación de que cometiste algún error, toma esta experiencia como una instancia de aprendizaje. Como en todo, ¡la práctica nos ayuda a mejorar!

Esperamos que estos consejos te hayan sido de utilidad. ¡¡¡Éxitos!!!


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